En una de las últimas ediciones del macroconcierto que Clapton y compañía organiza casi de manera anual y donde se dan cita leyendas de las guitarras (algunas casi centenarias), Crossroad, me sorprendió ver un guitarrista de color, joven y totalmente desconocido para mí. Se trataba de Gary Clark Jr. Tras buscar en internet pude comprobar que el tipo en cuestión llevaba años sonando en la escena local de Austin, Texas, como una de las mayores promesas dentro de, quizás, el territorio de donde más guitarristas famosos han salido. Protegido de auténticos capos como Jimmi Vaughan o el propio "Slowhand", se dibujaba un brillante futuro para Gary. Su figura recuerda a los "black heros" de los 60-70 (veáse Marvin Gaye, Jimy Hendrix, Sam Cooke...). A pesar de figurar junto a todos esto guitarras que mantienen su estilo, más o menos, anclado (algunos para bien) en los 12 compases, Gary Clark no es un guitarrista clásico (todo se queda en la pose); abierto a todos los estilos que derivaron de la música negra más tradicional propone un trabajo muy variado y, muy interesante. Lo mismo nos da blues-funk cañero al estilo Hendrix que nos saca algún giño a la la escena más psico-disco de Sly and Family Stone. Pero sobre todo esto, a pesar de que ha querido asegurarse cierta comercialidad con temas destinados a la radiofórmulas y con escasa alma, no dejes pasar ni un momento de largo el sonido que le saca a la Gibson ES 355, ahí es donde posiblemente sea él mismo; reune todos los fantasmas de sus ancestros y los conjura en un torrente de distorsión y sensibilidad que los hacen viejo y nuevo. Después de este mejorable "Blak and Blu" esperemos que los abueletes Clapton y Vaughan lo devuelvan al "buen camino" prontito.
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1 comentario:
El primer tema del video suena de escándalo, pura fantasía, black power. Voy por él. Merci.
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