Viendo algunos vídeos de J. Lee Hooker descubro uno al que en su momento no presté demasiado atención. Básicamente porque procede de una película que si bien fue capaz de contar un elenco inigualable de figuras fundamentales de la música negra y devolverlos al candelero momentáneamente, dio a conocer a dos de los actores con menos talento de la historia del cine. El encanto del vídeo está en que se trata de Maxwell Street (la historia de esta calle y su importancia para el blues fue comentada en un anterior post)y que el armonicista no es otro que el gran Walter Horton (tembién hemos hablado de este monstruo de la armónica). Las imágenes (aunque en este vídeo de escasa calidad)son espectaculares y el tema es inédito, sólo incluido en la BSO de la "peli".
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viernes, 8 de octubre de 2010
miércoles, 16 de junio de 2010
BIG WALTER HORTON: El supremo harmonicista
...Y así era como llamaban sus contemporaneos al gran Walter Horton o Walter Shakey Horton, nacido en 1918 en Horn Lake, Mississippi. Sin duda genio absoluto en sus mejores años dentro del blues de chicago, diferente a Little Walter en su manera de expresarse en la armónica y, por supuesto, en sus objetivos musicales. Nunca buscó la fama, sólo una manera de ganar dinero con lo único que hacía bien. En su estilo domina una manera limpia de tocar y un característico picado o stoccato en sus fraseos. Sus mayores éxitos los consigue acompañando a gente como Jimmy Rogers o Muddy Waters. Sus discos en solitario son interesantes y recuerdo uno en especial que hace con la compañía de Carey Bell. Expulsado de la banda de Muddy Waters por su constante impuntualidad, vagó por los clubs de Chicago acompañando a otros artistas menores que le permitía ganar algunos dólares para sobrevivir. Su remontada vino del revival de los 60's aunque no supo aprovecharlo. Se cuenta que en su presentación al público europeo fue capaz de abandonar el escenario cuando vio a un viejo colega entre el público para acompañarlo en unos tragos de whiskey. Tras su muerte en 1981 se descubrió que vivía en condiciones de pobreza absoluta en un apartamento de Chicago rodeado por viejos carteles de los numerosos conciertos que dio con las principales estrellas del momento. Todo un personaje, todo un bluesman.
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