viernes, 2 de diciembre de 2016

THE ROLLING STONES: BLUE & LONESOME (2016)





Aunque hoy es el día del estreno, ya hemos leído/oído opiniones para todos los gustos , más o menos fundamentadas, y algún que otro encendido debate. Éstas oscilan entre reconocer el disco como el mejor en 40 años de los Stones o en un desacierto provocado por la falta de inspiración que arrastran las últimas décadas. No me sorprende el vapuleo al que el respetable va a someter a este Blue Lonesome, casi es mejor que a la gran indiferencia en la que sumieron el último y mejor disco en solitario de Keith Richards, "Croseeyed Heart" del 2015. Pero vamos a lo que vamos ¿era necesario este disco? Probablemente no, es posible que los Stones ya no sean en sí necesarios, pero ahí están imperturbables e incansables. Por tanto, qué hay en este disco. Lo que hay es una recopilación de lo más acertada del mejor blues eléctrico de Chicago, un disco hecho con ganas de divertirse, teniendo previsto las críticas -malas-; lo cual al mismo tiempo le ha dado alas. Me parece un disco entretenido, digno dentro de la carrera de los Stones, y, esperanzador ¿No es esta la senda que eligieron en los 60 al empezar que los llevó a ser la banda más grande del universo? Os imagináis un disco enorme dentro de algunos años tras recuperar esa senda olvidada. Ilusiones a parte, entremos en el contenido: un enorme homenaje al mejor armonicista de la historia y a uno de esos bluesmen que hicieron del blues su estilo de vida, el gran Little Walter. Se lleva la palma con los temas "Just your Fool" (de 1960), "Blue and Lonesome" (1959), "Hate To See You Go" (1955) y "I Gotta Go" (1955 ); el tema "Ride 'Em On Down" (1955), de Eddie Taylor; dos temas escritos por Willie Dixon: "Just Like I Treat You" (grabado por Howlin' Wolf en 1961) y "I Can't Quit You Baby" (en la voz de Otis Rush -1956); la canción "Commit A Crime" (Howlin' Wolf - 1966); y los temas "All Of Your Love" (Magic Sam - Samuel Maghett, 1967); "Everybody Knows About My Good Thing" (escrita por Miles Grayson y Lermon Horton y grabada por Little Johnny Taylor en 1971); "Hoo Doo Blues" (compuesta por Otis Hicks y Jerry West y grabada por Lightnin' Slim en 1958), "Little Rain" (con letra de Ewart.G.Abner Jr. y Jimmy Reed, y grabada en 1957 por Jimmy Reed). El denominador común es la sensación de directo que da el disco, el gran trabajo de la sección rítmica (mención especial al sonido  marca  Charlie Watts)y la genial voz de Jagger. Jagger está estupendo, en forma se desborda cuando arremete por Howllin Wolf y se contiene cuando le toca por Jimmy Reed. No son virtuosos de los instrumentos respectivos y esos los hace más cercanos y creíbles. Me alegro de que se hayan acordado de Clapton en el tema principal, el mejor ejemplo e ilustre de los pioneros del blues blanco de los 60; cuando en los clubs londinense y en los teatros más grandes al público se le caía la baba escuchando a Willie Dixon o Sonny Boy Williamson. El disco fuera de las listas de lo mejor del año, debido a "cómo", "cuándo" y "por quíen" es una gozada y merece un hueco en cualquier colección de "sus satánicas".




 

viernes, 14 de octubre de 2016

LUKE WINSLOW KING: I'M GLAD TROUBLE DON'T LAST ALWAYS

Los acontecimientos traumáticos que tienen lugar en la vida de muchos artistas han dado lugar a estupendos discos, y, digámoslo así, dolorosos de digerir por lo duro de las vivencias (dos ejemplos recientes lo tenemos en las últimas obras de Nick Cave y David Bowie, esta última traumática hasta para nosotros mismos). Ni mucho menos las experiencias últimas de Mr King son comparable a la de los artistas nombrados, pero sí son claras detonantes para disfrutar de uno de los discos más exquisitos que se han editado en lo que llevamos de años. Tras la separación de su esposa, percusionista y vocalista de en su propio grupo, y los problemas con las drogas que lo llevaron a la cárcel, ha parido su mejor disco por el momento, donde vuelve a esa magnífica fusión de blues, folk, jazz,  cocinado al mismo ritmo que se haría un buen guiso de gumbo con gambas en su querida New Orleans. Con una vertiente más eléctrica, una banda más agresiva y canciones que rompen con el perfil de chico bueno que nos presentaba en sus disco anteriores consigue  hilar sobre las bases fundamentales de las raíces de la música americana un disco notable y de amble escucha. Arranca en "On My Way" con un elemento familiar y que domina a la perfección, un solo de "slide guitar", heredado de su querido Blind Willie Johnson, para adentrarse en ese góspel de lo más molón, que sólo podría hacer un blanco sin caer en el ridículo. "I'm Glad Trouble Don't Last Always" es su grito de guerra en el disco, una manera de mandar al carajo todos los problemas que vienen y quedan por venir y lo hace al golpe de su espectacular slide que se ensalza en un duelo con el resto de la banda, el chico bueno nos enseña su lado más "oscuro". Nunca le pierde la sonrisa a la vida a pesar de que en "Change Your Mind" se percibe el agrio sabor de la derrota y el rencor, si cambias podríamos empezar de nuevo, en referencia directa a la que hasta ahora fue su chica y mano derecha en lides musicales. "Heartsick Blues" es esa recreación del folk de preguerra, es esa canción que habla de la frialdad de la distancia, de la imposible reconciliación tras el dolor, blues por su tristeza que no por su estructura en sí. Qué bien se explica la desesperación con el blues, en ese estilo propio de la rumba  nos planta "Esther Please" muy cercano al clásico de Howlin' Wolf "Killin' Floor". Otro de los temas estrellas, "Watch Me Go", insiste sobre lo mismo y que nadie dude del carácter conceptual del disco; impresionante hammond de acompañamiento y pelos de punta con el bottleneck marca de la casa. "Act Like You Love Me" despierta el lado irónico, haz como si me quisieras y úsame, ahora tenemos a Luke haciendo de un Ray Charles pálido, espectacular, este tema no se ha podido grabar si no es con todos lo músicos a la vez en la pecera. Quizás, como en todo el amargo proceso de separación donde suele llevarse uno grandes decepciones con las personas, su única salida haya sido la propia ciudad de la que se enamoró una vez por accidente, Louosiana (cuentan que tuvo que pasar días en ella ya que en un concierto le robaron todas la pertenencias); a ella le dedica el magnífico "Louisiana Blues" de Muddy Waters. Esperanzador final con ese "No More Crying Today", casi reggae mezclado con un inmenso soul nacido de la  fusión de todas la culturas que puedan entrar por los siglos y siglos en la cabeza de este músico colosal, y lección final magistral de slide. Un disco que a servido de tabla de salvación a Luke Winslow King, y del que hemos salido ganando los demás, así de jodida es la vida.

martes, 27 de septiembre de 2016

DEX ROMWEBER: CARRBORO (2016)

Dex Romweber tiene un lugar de honor en este blog; en su música están la mayoría de las etiquetas que conforman mis gustos musicales. Tanto su obra con el grupo de culto Flat Duo Jet (revisados por en SinAliento en su momento) como sus últimas producciones a dúo con su hermana, son discos esenciales si el rock and roll forma parte de tu fuente de energía vital. Ahí está este cincuentón con su Danalectro blanca y negra, con voz de tenor, renaciendo en las cenizas de Gene Vicent o Elvis, en su lado más oscuro y primitivo o resucitando al mejor Screamin' Jay Hawkins. El título del álbum hace referencia al pueblo donde nació en Carolina del Norte, "Carborro" de apenas quince mil habitantes. Sorprendente el repertorio elegido, donde los temas propios se cruzan con algunas versiones que conviene comentar. En primer lugar, un tema espléndido, una obra maestra en toda regla, "I Had A Dream" de Findlay Brown, al que no he tenido el gusto de escuchar hasta anteriormente pero del que merece la pena investigar algo más a partir de ahora. Igualmente no defrauda con la versión del standard "Smile", del inmortal Chaplin, un tema que te va a venir a la cabeza desde los primeros acordes. "Nightide", "My Funny Velntine", "Midnight At Vic's" y "Out Of The Way" son los instrumentales del disco, dejando patente que el estado vecino de Carolina del Sur fue la zona en el este en USA de mayor arraigo de la música surf. El resto de los temas es su visión bestia y garagera del legado de Johnny Cash, y dese luego que van quedando pocos  tipos como éste que son capaces de acompañarse de un solo instrumento y poner los pelos de punta como con el tema de cierre "Tell Me Why I Do". Su guitarra clavada en la tierra que lo vio nacer, un superviviente que nunca defrauda. 

lunes, 19 de septiembre de 2016

ENDLESS BOOGIE: NOTHING FOR THE WATER (2016)


Sirva de excusa este disco de rarezas, tomas alternativas y versiones en directo para reivindicar a una de las bandas más interesantes del rock actual, dentro de ese subgrupo que se da en llamar "jam bands", es decir, donde es habitual que los músicos se lo pasen casi mejor que los propios oyentes. Es la banda de Brooklyn llamada Endless Boggie, como el título de aquel disco maravilloso de los 70 de John Lee Hooker que no se acaba nunca. La banda que nace como una prolongada versión de bandas de blues southern rock tipo Canned Heat o ZZ Top, pero al mismo tiempo se acerca con más o menos claridad en muchos de sus temas al protopunk fabricado en Detroit por parte de MC5 o Stooges; es más, yo diría que por momentos alcanza cierta oscuridad próxima Black Sabbath o a esos temas de talente más introvertido y psicodélico de gente como Cream, Blue Cheer, Vanilla Fudge, etc. No es una banda al uso de southern rock, eso está claro, definirla así es quedarse corto. A mí me siguen gustando mucho sus dos primeros discos de los cuatro que tiene editado anterior a éste, son "Focus Level" y "Full House Head" dos acertadas experiencias de llevar el sonido del blues del delta a fronteras musicales que podrían rozar el "krautrock". Siempre me ha llamado mucha la atención la presentación del grupo en sus disco, huyendo de lo convencional, mantienen un cierto halo de misterio; como es el caso de la portada de este disco que protagonizan las expresivas fotos de dos rateros reales del siglo XIX.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

BACK IN BLACK: Geno Washington & The Ram Jam Band, "Hand clappin' foot stompin' funky-butt ... live!"


Retomo la actividad en mi rincón favorito, en los último meses bastante olvidado y con ganas de compartir novedades y recuperar la música que más me gusta, gracias a todos los que pasáis por aquí. Empiezo por una sección que trata de reivindicar eternas joyas de lo mejor de la música afroamericana de todos los tiempos.

Geno fue en mi cabeza ante todo esa canción, obra maestra rotunda, de lo Dexys Midnight Runner en 1980. Esa historia que yo creía inventada por el genial Kevin Rowland, que hablaba de un soulman olvidado que triunfaba en los clubs de baile ingleses en los 60, tenía una referencia real en un fenómeno llamado Geno Washington. Fue tal su impacto en aquellos años que su nombre era gritado como indicador de que estaba sonando el mejor y más auténtico Nothern Soul encima del escenario. La mejor parte de su obra es en unión a The Ram Jam Band, banda tributo formado por músicos blancos que soñaban con emular a la mismísima Muscle Shoals. Este es su primer y maravilloso disco de presentación que no es otra cosa que uno de los más salvajes homenajes a la música soul que se ha hecho en la historia presente, un compendio de versiones clásicas del rythm & blues interpretado en vivo, con un ritmo endiablado, sin descanso y bañado por la histeria colectiva de un público puesto a los pies del gran Geno. Un disco que podría seguir muy de cerca en emoción al Live At Apollo o al Sam Cooke At The Copa, y ya son palabras mayores. Clásicos de la Tamla como "Uptight", brutales descargas de temas de su admirado Rufus Thomas, como "Philly Dog" o "Willy Nilly"; asimila perfectamente a su repertorio los rompepistas "You Don't Know" y "Hold On I'm Comin' " de Sam & Dave; es capaz de versionar un tema que en su momento pasó casi inadvertido y convertirlo en un hit, es el caso de su fantástico "Michael (The Lover)". Otro gran hit fue su adopción del "Qué será" de Ray Evans, celebrado por el público con una coordinación en los coros perfecta. La faceta creativa del grupo luce en la manera que va enlazando los temas y creando auténticos middles que no dejan tiempo a recupera el aliento. Ahí lo tengo, metido en la cabeza, e imagino  las caras de asombro de los jóvenes Weller, Daltrey o Stewart delante de una banda y un frontman que por derecho propio hay que encumbrar al nivel de auténticas leyendas. 

martes, 12 de julio de 2016

LA BIG RABIA: LA BIG RABIA 2016

La Big Rabia es toda una referencia en latinoamérica, reúnen toda la furia y el dolor con que una tierra de tantos años de opresión se identifica como herramienta de sublimación una herida abierta permanentemente. De origen chileno, eligen el bolero como arma arrojadiza y elemental para manifestarse emocionalmente, estilo musical con el que cruzan todo lo que se mueva en el compás 4/4 y esto es blues de los pantanos, phiscobilly, rumba, surf.. Su camino tuvo a bien de cruzarse con el de Pedro de Dios (Guadalupe Plata) que se desplaza hasta Chile para producir su homónimo tercer disco y el resultado es un trabajo redondo donde el concepto de sonido directo, crudo y desnudo se impone, consiguiendo canalizar toda esa furia con mayor contención y elegancia que en anteriores grabaciones. El dolor de la pérdida y la locura del desamor hasta la enajenación, son los ejes principales de las canciones. La guitarra de Perico aparece en cuatro temas elevando a una potencia mayor el sofoco e hipnotismo del disco; temas como Blues Malo, Perdida, Quiero Paz, Dime tienen un efecto fulminante en el estado de ánimo, conjurando demonios y mala leche. Herederos directo del arte de Lucho Gatica y The Cramps, este dúo formado Sebastián Orellana (guitarra) e Iván Molina (batería), son la banda sonora perfecta de cualquier psicópata no correspondido, el calor de estos días hará el resto.

domingo, 5 de junio de 2016

WILLIAM BELL: THIS IS WHERE I LIVE

Le veo a esta vuelta del gran William Bell similitudes con aquel regalo que nos dejó Pops Staples en ese testamento sonoro que fue "Don't Lose This" del 2015. Desde luego no se trata de grabaciones rescatadas, esto tiene más redondez, esto es un disco rotundo e inmenso con la brillante producción de John Leventhal. Es el disco soul del año, es un regalo para nuestros oídos, es un ponerte los pies en la tierra, nutrientes para nuestra alma llena de dudas.
 William Bell es mi favorito de los "four fabs" (junto a Cropper, Hayes y Porter) que definieron el sonido soureño y crudo de Stax. Su presencia en el sello de Memphis fue una fuente de éxito y calidad que ha trascendido  hasta la actualidad con numerosas versiones e interpretaciones de sus temas por estrellones del pop (The Byrds, Cream, George Faith, Billy Idol..). Píllate "The Soul Of  Bell", "Wow" y "Bound to Happen" y estarás en el camino.  Estamos ante un disco que no tiene nada que ver con el renacimiento actual de la música negra, ese neosoul tan forzado y previsible. Esto es alimento y descanso para el alma, es reecontrarse con uno mismo, es brisa fresca de las terrazas en verano en el Sur.
De las baladas a los medios tiempos y vuelta a empezar, revisiones de temas y gloria bendita como es ese inicio con "The Three Of Me": Last night I had a dream/ and there were three of me/There was the man I was The man I am/ And the man I want to be...ahí queda eso. La revisión de temas como "Born Under Bad Sing" es la apuesta definitiva de un hombre sabio desde la perspectiva joven de Levanthal, respetuoso con la leyenda pero que deja caer su impronta con una inteligencia tremenda; ha contenido los metales y ha montado los temas sobre riffs de guitara cropperianos. Aquí los temas están firmados por un trío increíble para los tiempos que corren Bell- Marc Cohn - Levanthal, salvo la nombrada "Born..." y la versión del folky Jesse Whichenster "All Your Stories". También tenemos composiciones de la parejita Levanthal - Rossana Cash (su señora esposa), que da como resultado esa maravilla de "Walking In The Tightrope". Insisto en que este disco es muy grande, es mi disco para los próximos meses, un salvavidas, una medicina, una respuesta...