martes, 27 de septiembre de 2016

DEX ROMWEBER: CARRBORO (2016)

Dex Romweber tiene un lugar de honor en este blog; en su música están la mayoría de las etiquetas que conforman mis gustos musicales. Tanto su obra con el grupo de culto Flat Duo Jet (revisados por en SinAliento en su momento) como sus últimas producciones a dúo con su hermana, son discos esenciales si el rock and roll forma parte de tu fuente de energía vital. Ahí está este cincuentón con su Danalectro blanca y negra, con voz de tenor, renaciendo en las cenizas de Gene Vicent o Elvis, en su lado más oscuro y primitivo o resucitando al mejor Screamin' Jay Hawkins. El título del álbum hace referencia al pueblo donde nació en Carolina del Norte, "Carborro" de apenas quince mil habitantes. Sorprendente el repertorio elegido, donde los temas propios se cruzan con algunas versiones que conviene comentar. En primer lugar, un tema espléndido, una obra maestra en toda regla, "I Had A Dream" de Findlay Brown, al que no he tenido el gusto de escuchar hasta anteriormente pero del que merece la pena investigar algo más a partir de ahora. Igualmente no defrauda con la versión del standard "Smile", del inmortal Chaplin, un tema que te va a venir a la cabeza desde los primeros acordes. "Nightide", "My Funny Velntine", "Midnight At Vic's" y "Out Of The Way" son los instrumentales del disco, dejando patente que el estado vecino de Carolina del Sur fue la zona en el este en USA de mayor arraigo de la música surf. El resto de los temas es su visión bestia y garagera del legado de Johnny Cash, y dese luego que van quedando pocos  tipos como éste que son capaces de acompañarse de un solo instrumento y poner los pelos de punta como con el tema de cierre "Tell Me Why I Do". Su guitarra clavada en la tierra que lo vio nacer, un superviviente que nunca defrauda. 

lunes, 19 de septiembre de 2016

ENDLESS BOOGIE: NOTHING FOR THE WATER (2016)


Sirva de excusa este disco de rarezas, tomas alternativas y versiones en directo para reivindicar a una de las bandas más interesantes del rock actual, dentro de ese subgrupo que se da en llamar "jam bands", es decir, donde es habitual que los músicos se lo pasen casi mejor que los propios oyentes. Es la banda de Brooklyn llamada Endless Boggie, como el título de aquel disco maravilloso de los 70 de John Lee Hooker que no se acaba nunca. La banda que nace como una prolongada versión de bandas de blues southern rock tipo Canned Heat o ZZ Top, pero al mismo tiempo se acerca con más o menos claridad en muchos de sus temas al protopunk fabricado en Detroit por parte de MC5 o Stooges; es más, yo diría que por momentos alcanza cierta oscuridad próxima Black Sabbath o a esos temas de talente más introvertido y psicodélico de gente como Cream, Blue Cheer, Vanilla Fudge, etc. No es una banda al uso de southern rock, eso está claro, definirla así es quedarse corto. A mí me siguen gustando mucho sus dos primeros discos de los cuatro que tiene editado anterior a éste, son "Focus Level" y "Full House Head" dos acertadas experiencias de llevar el sonido del blues del delta a fronteras musicales que podrían rozar el "krautrock". Siempre me ha llamado mucha la atención la presentación del grupo en sus disco, huyendo de lo convencional, mantienen un cierto halo de misterio; como es el caso de la portada de este disco que protagonizan las expresivas fotos de dos rateros reales del siglo XIX.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

BACK IN BLACK: Geno Washington & The Ram Jam Band, "Hand clappin' foot stompin' funky-butt ... live!"


Retomo la actividad en mi rincón favorito, en los último meses bastante olvidado y con ganas de compartir novedades y recuperar la música que más me gusta, gracias a todos los que pasáis por aquí. Empiezo por una sección que trata de reivindicar eternas joyas de lo mejor de la música afroamericana de todos los tiempos.

Geno fue en mi cabeza ante todo esa canción, obra maestra rotunda, de lo Dexys Midnight Runner en 1980. Esa historia que yo creía inventada por el genial Kevin Rowland, que hablaba de un soulman olvidado que triunfaba en los clubs de baile ingleses en los 60, tenía una referencia real en un fenómeno llamado Geno Washington. Fue tal su impacto en aquellos años que su nombre era gritado como indicador de que estaba sonando el mejor y más auténtico Nothern Soul encima del escenario. La mejor parte de su obra es en unión a The Ram Jam Band, banda tributo formado por músicos blancos que soñaban con emular a la mismísima Muscle Shoals. Este es su primer y maravilloso disco de presentación que no es otra cosa que uno de los más salvajes homenajes a la música soul que se ha hecho en la historia presente, un compendio de versiones clásicas del rythm & blues interpretado en vivo, con un ritmo endiablado, sin descanso y bañado por la histeria colectiva de un público puesto a los pies del gran Geno. Un disco que podría seguir muy de cerca en emoción al Live At Apollo o al Sam Cooke At The Copa, y ya son palabras mayores. Clásicos de la Tamla como "Uptight", brutales descargas de temas de su admirado Rufus Thomas, como "Philly Dog" o "Willy Nilly"; asimila perfectamente a su repertorio los rompepistas "You Don't Know" y "Hold On I'm Comin' " de Sam & Dave; es capaz de versionar un tema que en su momento pasó casi inadvertido y convertirlo en un hit, es el caso de su fantástico "Michael (The Lover)". Otro gran hit fue su adopción del "Qué será" de Ray Evans, celebrado por el público con una coordinación en los coros perfecta. La faceta creativa del grupo luce en la manera que va enlazando los temas y creando auténticos middles que no dejan tiempo a recupera el aliento. Ahí lo tengo, metido en la cabeza, e imagino  las caras de asombro de los jóvenes Weller, Daltrey o Stewart delante de una banda y un frontman que por derecho propio hay que encumbrar al nivel de auténticas leyendas. 

martes, 12 de julio de 2016

LA BIG RABIA: LA BIG RABIA 2016

La Big Rabia es toda una referencia en latinoamérica, reúnen toda la furia y el dolor con que una tierra de tantos años de opresión se identifica como herramienta de sublimación una herida abierta permanentemente. De origen chileno, eligen el bolero como arma arrojadiza y elemental para manifestarse emocionalmente, estilo musical con el que cruzan todo lo que se mueva en el compás 4/4 y esto es blues de los pantanos, phiscobilly, rumba, surf.. Su camino tuvo a bien de cruzarse con el de Pedro de Dios (Guadalupe Plata) que se desplaza hasta Chile para producir su homónimo tercer disco y el resultado es un trabajo redondo donde el concepto de sonido directo, crudo y desnudo se impone, consiguiendo canalizar toda esa furia con mayor contención y elegancia que en anteriores grabaciones. El dolor de la pérdida y la locura del desamor hasta la enajenación, son los ejes principales de las canciones. La guitarra de Perico aparece en cuatro temas elevando a una potencia mayor el sofoco e hipnotismo del disco; temas como Blues Malo, Perdida, Quiero Paz, Dime tienen un efecto fulminante en el estado de ánimo, conjurando demonios y mala leche. Herederos directo del arte de Lucho Gatica y The Cramps, este dúo formado Sebastián Orellana (guitarra) e Iván Molina (batería), son la banda sonora perfecta de cualquier psicópata no correspondido, el calor de estos días hará el resto.

domingo, 5 de junio de 2016

WILLIAM BELL: THIS IS WHERE I LIVE

Le veo a esta vuelta del gran William Bell similitudes con aquel regalo que nos dejó Pops Staples en ese testamento sonoro que fue "Don't Lose This" del 2015. Desde luego no se trata de grabaciones rescatadas, esto tiene más redondez, esto es un disco rotundo e inmenso con la brillante producción de John Leventhal. Es el disco soul del año, es un regalo para nuestros oídos, es un ponerte los pies en la tierra, nutrientes para nuestra alma llena de dudas.
 William Bell es mi favorito de los "four fabs" (junto a Cropper, Hayes y Porter) que definieron el sonido soureño y crudo de Stax. Su presencia en el sello de Memphis fue una fuente de éxito y calidad que ha trascendido  hasta la actualidad con numerosas versiones e interpretaciones de sus temas por estrellones del pop (The Byrds, Cream, George Faith, Billy Idol..). Píllate "The Soul Of  Bell", "Wow" y "Bound to Happen" y estarás en el camino.  Estamos ante un disco que no tiene nada que ver con el renacimiento actual de la música negra, ese neosoul tan forzado y previsible. Esto es alimento y descanso para el alma, es reecontrarse con uno mismo, es brisa fresca de las terrazas en verano en el Sur.
De las baladas a los medios tiempos y vuelta a empezar, revisiones de temas y gloria bendita como es ese inicio con "The Three Of Me": Last night I had a dream/ and there were three of me/There was the man I was The man I am/ And the man I want to be...ahí queda eso. La revisión de temas como "Born Under Bad Sing" es la apuesta definitiva de un hombre sabio desde la perspectiva joven de Levanthal, respetuoso con la leyenda pero que deja caer su impronta con una inteligencia tremenda; ha contenido los metales y ha montado los temas sobre riffs de guitara cropperianos. Aquí los temas están firmados por un trío increíble para los tiempos que corren Bell- Marc Cohn - Levanthal, salvo la nombrada "Born..." y la versión del folky Jesse Whichenster "All Your Stories". También tenemos composiciones de la parejita Levanthal - Rossana Cash (su señora esposa), que da como resultado esa maravilla de "Walking In The Tightrope". Insisto en que este disco es muy grande, es mi disco para los próximos meses, un salvavidas, una medicina, una respuesta...

martes, 3 de mayo de 2016

MORELAND & ARBUCKLE: Promised Land Or Bust (2016)

Aaron Moreland y Dusty Arbuckle son los dos miembros fundadores de este magnífico grupo de raíces americanas, renovador del blues y del southern rock que atesoran una buena lista de discos donde la frescura, la juventud y el respeto por la música de sus antepasados  son sus mejores avales. La evolución clara desde su disco debut, Canney Valley Blues (2005), donde prácticamente se presentaban como un formato tradicional de blues acústico guitarra-armónica, hasta este Promised Land Or Bust editado en Alligator Records les convierte en una banda que puede contentar a los más exigentes paladares rockeros. La fuerza de sus temas, subrayadas por la explosiva armónica de Dusty (también genial vocalista) y las guitarras de Arbuckle han tomado cada vez un formato más cerca del hard rock  rock americano más clásico, pero es en la interpretación de los temas más bluseros, donde marcan la diferencia, donde alcanzan mayor intensidad con ese sonido típico del raw-blues más letal. Así,en este disco, tenemos temas como "Take Me With You", "Hannah", "Long Away From Home" que estaría del lado de ese hard rock más mainstream que me aleja un poco; temas de corte más "americana" como "Mounth Confort" y "Waco Avenue" donde dan rienda suelta a su lado más folky; y la caña a la que nos tienen acostumbrado con esos pildarazos de booggie sobreamplificado como si de si de unos renacidos y embrutecidos Canned Heat se trataran en temas como "Mean and Evil", "Long Did I Hide It" y "I Am King Bee" (rescatando al gran Slim Harpo). Si escuchas el tema, por cierto ¡menuda bomba!,  "When The Lights Are Burning Low" ahí se vuelca todo lo dicho. El grupo lo puedes ver, igualmente, encabezando carteles de rock más extremo que del blues más ortodoxo, por algo será. De todas maneras, advierto, que si algún promotor quiere traerlos pero no le alcanza para su caché, que no se olviden  que aquí, en el blues más killer, tenemos a los magníficos Blas Picón & The Junk Express, que andan sobrados de todo esto y más.

lunes, 4 de abril de 2016

THE STEEPWATER BAND: SHAKE YOUR FAITH (2016)

Imposible ser imparcial, The Steepwater Band es una de mis bandas favoritas de rock en la actualidad. La devoción que les  tengo desde  el inmenso placer que tuve al escuchar su álbum del 2008 "Grace and Melody", ese disco que les produjo el ex-Black Crowes, Marc Ford, donde limaron sus asperezas de blues más primitivo introduciendo acordes y sonidos más enmarcados en la familia psicodélica de la costa oeste y en la tradición más melódica del hard rock americano. Esta admiración quedo enmarcada en el 2014, cuando pude catarlos en un fabuloso directo a la estela de su disco en vivo "Live & Humble", donde la guitarra y la voz del inmenso Jeff Massey dieron buena cuenta de la herencia recogida de la escuela Duane Allman/Johnny Winter/Robert Johnson, y esto unido a la eficacia del dúo rítmico Winter-Bowers y al genial acierto de incluir un segundo guitarra, Eric Saylors, hicieron que tocáramos el cielo en aquella noche en Sevilla. 
Este sexto disco, de una carrera salpicada de varias grabaciones en directo y algún que otro EP, no es mejor ni peor que los anteriores, es igual de bueno. Lucen con una producción exquisita de Jim Wirt (Buffalo Killers), pero mucho cuidado, me retuerzo de gusto pensando que esta colección de temas alcanzarán su auténtico cenit en directo, donde se volverán más afilados y crudos. Partiendo de ese arranque inicial con el tema que da nombre al disco, "Shake Your Faith", que se te pega a la suela de los zapatos desde la primera escucha; "Mama Got To Ramble" es eso que te sugiere el título, sin escucharla, ya sabes que es un rock and roll, de esos que te convierten un disco en oro, puro Crowes y aires de Sticky Fingers; "Beat As It May" podría estar en el citado Grace & Melody: coros, estribillos pegadizos, acordes menores, guitarras made in Jeff Lyne; ahí le va a la zaga "Break" y "Bring On The Love", que Massey sabe subrayar con su slide de manera magistral, conteniendo florituras y ajustándose al adorno de la melodía; es indudable el parecido entre la voz de Jeff Massey e Ian Astbury (The Cult), este "Jealous Of Your Way" y el corte ocho, "Walk In The Light",  podría estar sin desentonar en su obra maestra Sonic Temple; "I Will Never Know" nos muestra esa psicodelia pantanosa que practican de manera magistral; "Gone Goodbye" otra bomba que tomará alas en directo, sostenida por el riff poderoso del wha-wha; "Last Second Chance" es ese tipo de tema que crece progresivamente, la gibson enchufada al marshall y la vieja escuela de hard rock americano ; "Ain't Got Love", otra frase que por naturaleza suena a rock, guinda final con intercambio de guitarras entre Sailor y Massey que es una auténtica bendición.
Un dato de interés y para rasgarse las vestiduras: este pasado año, los Steepwater se dedicaron a una gira donde reproducían de cabo a rabo el antológico directo de los Stones, Get Yer Ya-Yas Out.
El complemento perfecto a este "Shake Your Faith" es pegarte un buena dosis de ellos en directo, si pasan cerca de tu ciudad, no lo dudes.