lunes, 19 de noviembre de 2012

ESPERANDO A JIMBO MATHUS



La primera referencia del tipo en cuestión me llega del magnífico disco de Buddy Guy, “Sweet Tea”, grabado en el corazón del Mississippi y que recomiendo encarecidamente a aquel que no lo haya escuchado, en los créditos aparecía Jimbo o James (con los dos nombres se presenta en solitario) tocando la guitarra. Más tarde me empapé con el “Plays song for Rosetta” (1997), una joya de raíces bluseras que se consumen en un santiamén. Y por fin el espectacular  “Confederate Buddah”, para muchos de lo mejor del 2011. No paré de poner el disco durante todo un verano; todas esas magníficas músicas juntas colmaban los deseos de cualquier obseso de sonidos clásicos del rock añejo y de raíces. Además es un disco con canciones estupendas que demuestran que Jimbo no sólo es un músico codiciado por su talento con las seis cuerdas. El caso es que al poco tiempo, ya en el presente año , edita un disco en la misma línea pero en formato más pequeño, con seis temas que son una continuación del anterior, “Blue Light”. Ya no tengo paciencia para el que va a ser otro pelotazo para este año “White Fuffalo”, y, hasta entonces os recomiendo que escuchéis otros dos bombazos: “Stop and Let The Devil Ride”(2003), donde hace un despliegue guitarrístico que no deja lugar a dudas y, sobre todo, “ National Antiseptic” (2001), una maravilla que escuchado con detenimiento abrirá el debate sobre si “Confederate Buddah” ha sido lo mejor que ha sacado hasta ahora. Cuento los días… 

sábado, 10 de noviembre de 2012

INTERRACIAL TOP BANDS


Surgen de manera inevitable cuando el rock ya no colmaba las expectativas creativas que ha mediado de los 60s se desbordaron. Durante media década, hermanos negros y blancos comparten el talento en excesos de rock-soul-funk-blues-jazz que se plasman en discos imprescindibles para comprender el devenir de la música. Pocas sobrevivieron, el necesario consumo de drogas que acompañó tal explosión de imaginación y la escasez de comercialidad del producto fueron definitivas en su desaparición. No obstante, disfrutemos de sus legados; de cuando el mundo se hizo multicolor.

 THE PAUL BUTTERFIELD BLUES BAND: Es justo empezar por la primera banda donde blancos y negros exploran las posibilidades de la madre de todas las músicas. Una fuerza inusitada, resultado de talento y juventud, alumbró  tres discos iniciales irrepetibles e imprescindible en toda discoteca de cualquier bicho viviente.


 

JOHN MAYALL’S BLUESBRAKERS: Freddie Robinson, Don Sugarcane Harris, Clifford Solomon…y otros tantos pusieron en órbita al padrino del blues blanco; discos que en conjunto  conforman una carrera más que coherente que, a pesar de que actualmente no conecte con la peña blusera, sirvió para que muchos nos acercáramos al blues para nunca jamás salir.


 

ELECTRIC FLAG: Subir al séptimo cielo sin meterte nada extraño en el cuerpo es posible; blues y soul estratosférico y 80% de ácido lisérgico en las venas.  Difícil escucha inicial que se convierte con el tiempo en viajes interiores imprescindibles. Mike Bloomfield que estás en los cielos…


PACIFIC GAS & ELECTRIC: Banda de Los Ángeles con dos primeros discos bestiales que se convierten, escuchados hoy, en un compendio de maestría al unificar el soul y el rock como nadie. La más roquera de todas la lista; reivindicada por el mísmisimo Q. Tarantino en uno de sus "ketchup" films.

  
ERIC BURDON AND WAR: Breve e intensa historia de una banda con un repertorio amplio que dio su mejor nivel a reinterpretar clásicos de toda la vida. Temas geniales como Tabacco and Road y Spill The Wine les da la razón. Milagros irrepetibles.

domingo, 4 de noviembre de 2012

DEMASIADA MÚSICA PARA UNA VIDA TAN CORTA...


El inmortal Andre Williams ha firmado su tercer disco para este 2012.  Lo imagino de mil maneras y en todas puede ser un tipo muy molesto; su carrera pasada, de gloria efímera, está llena de encuentros felices y catastróficos ( Chess ); siempre buscando una banda que acompañe (o más bien aguante) sus idas y venidas. Este “Hoods and Shades” es redondo, con una base instrumental imponente; ellos tocan y él hace lo que le da la gana.

 

Diablo Dimes tiene maneras ancladas en el blues y otras músicas de principios del siglo pasado pero es algo más que sus  contemporáneos “one-men-band”. A pesar de que sólo conozco un EP llamado “Son de Cruel”, lo que hay en internet y este “Villains” de finales del año pasado, me he quedado  impresionado. Habrá que rebuscar por ahí para recuperar el tiempo perdido. Mucho más que interesante.

 

Willie “Big Eyes” Smith ha sobrevivido a todos los capos del blues; ha marcado el ritmo de los doce compases a auténticos padrinos como Muddy Waters, Willie Dixon, Walter Horton, etc. Con el tiempo vio obligado a dejar las baquetas por la armónica y las voz solista; ha pasado de ser un asalariado en superbandas clásicas a un documento viviente cabeza de cartel en festivales por toda Europa. Este disco recoge un directo demoledor; de una sencillez que te encoge el alma y hace ruborizar a cualquier ingeniero de producción.